Por Carmen Frutos Aragón, graduada en ciencia política y administración publica, máster en estudios interdisciplinares de género y en prevención de maltrato y violencia de género
¿Alguna vez has escuchado hablar de violencia epistémica? La socióloga e investigadora feminista mexicana Raquel Güereca la entiende como “el conjunto de prácticas científicas, disciplinares y cognitivas que, intencionadamente o no, invisibilizan la aportación de determinados sujetos sociales a la construcción, discusión y difusión del conocimiento científico”. Esta invisibilización adquiere connotaciones particulares cuando está asociada con el género de esos sujetos.
Gayatri Spivak asoció de forma clara la práctica colonial de definición del Sujeto (europeo) por contraste con el Otro (dominado) con el proyecto de construcción del mundo moderno. De esta forma, la dominación pasó por un proceso integral en el que la invasión militar, la imposición del modelo capitalista y la configuración filosófica de la modernidad, la globalización y las nuevas tecnologías se consolidaron a partir de la negación epistémica de los pueblos y sujetos sometidos. En este proceso se llevó a cabo un doble movimiento: la dominación política de los pueblos en el mundo imperialista condujo a la dominación de las mujeres de estos pueblos. De esta manera se convertían en las oprimidas de los oprimidos, fueron silenciadas y sus conocimientos terminaron por ser ignorados, desvalorizados, calificados como ingenuos, menores, empíricos o espontáneos. Actualmente seguimos conviviendo con este tipo de violencia. ¿Cuántas mujeres habéis estudiado en la educación obligatoria? ¿Cuántas de esas mujeres no eran europeas?
La violencia epistémica, sin embargo, no se ejerce solamente desde el mundo occidental hacia las demás partes del mundo. El desprecio hacia los conocimientos y las formas de conocer de las mujeres también se ejerció en el interior de las sociedades occidentales. Las instituciones educativas, de desarrollo científico y tecnológico impidieron o restringieron el acceso femenino durante siglos. No será hasta la segunda mitad del siglo XIX que se manifieste la exigencia social y política de las mujeres de incursionar en la educación y la ciencia, en estrecha relación con el progresivo desarrollo del movimiento feminista.
Algunos ejemplos cotidianos
Existen en nuestra vida cotidiana numerosos ejemplos de violencia epistémica, aunque no seamos conscientes de gran parte de ellos. Por ejemplo, el bropiating, que ocurre cuando un hombre se adueña de las ideas o estudios de una mujer aprovechando las condiciones de machismo y desigualdad estructural que lo permiten, algo muy habitual en la historia de la literatura, el arte o la ciencia, donde ellas, al no poder publicar con su propio nombre, tenían dos salidas: buscar un hombre que publicara su obra o publicar las obras de manera anónima. De ambas formas se les negaba el reconocimiento.
La violencia epistémica también se manifiesta en el quizás más conocido término del mansplaining, la tendencia de los hombres a explicar cosas a las mujeres de manera paternalista y condescendiente, incluso si aquello de lo que se habla es un tema del que la mujer sabe más que el varón.
Combatir este tipo de violencia es un gran reto, pues debemos tener en cuenta tanto iniciativas para combatir la exclusión como otras para alentar la inclusión femenina en los discursos mediante políticas activas. Helen Longino, filósofa de la ciencia y feminista, comprende que una comunidad debe "tomar medidas activas para asegurar que los puntos de vista alternativos se desarrollen lo suficiente como para ser una fuente de críticas y nuevas perspectivas. No sólo no se deben descartar las voces potencialmente disidentes; deben ser cultivadas".
Las epistemologías críticas, cuando son planteadas desde un enfoque realmente interseccional, pueden ofrecer recursos valiosos para pensar cómo poner en debate nuestros sesgos de género, comprender en qué sentido nos hacen partícipes de la violencia epistémica, e imaginar cómo podemos comenzar a desarticularlos desde el feminismo.
Si te interesa ahondar más en el concepto de mansplaining, una de las manifestaciones de violencia epistémica más frecuentes en nuestro día a día, te invitamos a leer el siguiente artículo: https://perifericas.es/blogs/blog/por-que-los-hombres-me-explican-cosas-el-fenomeno-del-mansplaining