SI NO ES INTERSECCIONAL NO ES FEMINISMO

SI NO ES INTERSECCIONAL NO ES FEMINISMO

Por María Amparo Goas, estudiante de Trabajo Social y Criminología en la Universidad Pontificia de Comillas y con un curso de Género y Sexualidad con la British Columbia University

Vivimos en una sociedad en la que las desigualdades interaccionan entre sí, de manera que existen ciertos sectores de la población que se encuentran en una posición de vulnerabilidad especial por las dificultades en el acceso a los recursos sociales. Estos sectores conforman los grupos sociales con mayor riesgo de marginación o de victimización.

Entender que la sociedad etiqueta a cada persona, y que nosotras mismas nos etiquetamos en base a las autodefiniciones que tenemos de nuestra identidad, es lo que conforma las intersecciones. Por ello, estas, que se entienden como parte de la vida en sociedad, pueden ser tanto un elemento facilitador como un elemento que dificulte el acceso a recursos sociales y a la participación en la vida comunitaria.

El género (hombre, mujer o persona no binaria), la orientación sexual (heterosexual o LGTBI+), la identidad de género (cisgénero o transgénero), el color de piel (personas blancas o personas racializadas) y la clase social (alta, media o baja), entre otras, conforman todo un entramado social que posiciona a cada persona en base a las etiquetas que se unifican en su identidad.

Sin embargo, las etiquetas no son excluyentes entre sí en las distintas categorías, de forma que se pueden crear un sinfín de combinaciones en la identidad de una persona. Es por esto que se entienden el conjunto de etiquetas como intersecciones.

Cuando una gran cantidad de intersecciones en la vida de una persona tienen una carga peyorativa es cuando se entiende que esta sufre una discriminación social interseccional, ya que las oportunidades de acceso a los recursos sociales se ven reducidas por cada una de las intersecciones con carga peyorativa que crean su identidad, de forma que la discriminación que vive se ve incrementada por las dificultades que se presentan a nivel social en base a las etiquetas que acumula.

 

La necesidad de incluir a todas las mujeres

El feminismo interseccional es una forma de entender estas desigualdades sociales sistemáticas a las que nos enfrentamos día a día las mujeres. La corriente de pensamiento surge desde la tercera ola del feminismo y entiende que las dificultades de las mujeres que se derivan de la jerarquía patriarcal no afectan en igual medida a toda la población femenina, ya que cada mujer puede tener diversas problemáticas sociales asociadas a su identidad.

Cada persona es única, así como son únicas las condiciones de la vida de esa persona. De esta forma, la sociedad incorpora todas las etiquetas que conforman la identidad y, en base al conjunto de grupos sociales a los que pertenece, se le atribuye una posición social de acuerdo  a la jerarquía social.

Es por esto que una mujer blanca, cishetero y perteneciente a un nivel económico alto tiene un acceso diferencial a los recursos sociales en comparación con una mujer racializada, perteneciente al colectivo LGTBI+ y/o de un nivel económico bajo.

Las diferencias sociales y la jerarquía que se instaura en la sociedad en base a las etiquetas que cada mujer carga generan una gran desigualdad entre las propias mujeres. Esta desigualdad ha sido reproducida por el feminismo durante años, ignorando las dificultades que se generan en las diferentes esferas de la vida de las mujeres en base a las intersecciones diferenciales que tienen y generando un feminismo sesgado. Así lo han denunciado, fundamentalmente desde las últimas décadas del siglo XX, las corrientes de los feminismos decoloniales, que ponen de manifiesto las especificidades de mujeres negras, indígenas o lesbianas.

El feminismo interseccional entiende que todas las mujeres deben ser parte del feminismo y se asienta sobre el principio de no discriminación; si únicamente defendemos los derechos de una parte de las mujeres (aquellas cuyo conjunto de intersecciones las beneficia a nivel social) estamos abandonando a muchas otras a su suerte. El feminismo es para todas; por lo tanto, no es feminismo si no es interseccional.


 

Si quieres saber más sobre la definición y los orígenes del término interseccionalidad te animamos a leer el siguiente artículo de nuestro blog: https://perifericas.es/blogs/blog/interseccionalidad-definicion-y-origenes

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