PATRIARCADO DE COERCIÓN Y PATRIARCADO DE CONSENTIMIENTO: ¿ES REAL NUESTRA SUPUESTA LIBERTAD DE ELECCIÓN?

Por Joaquina Samaniego, Graduada en Publicidad y Relaciones públicas y Máster en Dirección en comunicación en la Universidad de Málaga. Investigadora en el campo de los estudios mediáticos de género y el análisis crítico del discurso.

Alicia Puleo, en su artículo "Patriarcado: ¿una organización social superada?", mantiene y demuestra que los puestos de poder económico, religioso, social y político de nuestras sociedades siguen en manos de varones. La autora, además, hace hincapié en definiciones tales como patriarcado de coerción frente al patriarcado de consentimiento. Ambos conceptos, aunque se trate tan solo de un intento de clasificación y esquematización, desarrollan una estrategia propia de la estructura capitalista a favor del género masculino.

El patriarcado de coerción hace referencia a las leyes y a las rígidas normas que marcan lo que es ser mujer y ser hombre en un contexto dado. Pensemos, por ejemplo, en códigos indumentarios que marcan normas bien diferentes para unos y otras y sancionan a las mujeres cuando no las cumplen (como sucedería en Irán con una joven que llevase el pelo suelto, sin velo, de forma pública). También estas situaciones se podrían entender como –en palabras de Weber- legitimación racional, ya que son normas que siempre han sido así, y por ello son respetadas y cuestionadas sin mayores cuestionamientos.

Frente a esto, encontraríamos lo definido como patriarcado de consentimiento. Foucault, en sus trabajos sobre poder y sexualidad propone pasar del uso de la coerción para conseguir un fin al modelo de la estimulación. Alicia Puleo, en relación con el patriarcado, sigue este mismo esquema: el modelo anterior de coerción dará paso a otro donde a las mujeres no se les denunciará por no cumplir las normas exigidas socialmente, sino que serán ellas mismas, como sujetos “libres de elección”, las que buscarán cumplir con la normativa moral capitalista y patriarcal. No es más que una mutación del patriarcado que llega a las esferas públicas y privadas de la sociedad mediante los medios de comunicación. En este paradigma habría que tener en cuenta el consumo y cómo este está ligado con lo descrito anteriormente.



¿Cómo actuar desde el feminismo?

La manera en la que el feminismo se mueve por los medios de comunicación nos hace plantearnos cómo el modelo que se manifiesta en esos medios se rinde en ocasiones ante ejemplos de éxitos y empoderamientos femeninos individuales como ejemplos de vida deseables, es decir, como ejemplos que reflejan la perfección. La falsa libertad de las mujeres y el consentimiento no informado donde la opresión que se ejerce hacia la mujer se enmascara de una supuesta “libertad de elección”, según Ana de Miguel, es solo una herramienta más usada por el sistema patriarcal para legitimar una estructura de desigualdad.

El actual razonamiento sobre la realidad patriarcal podría explicarse como expone la feminista Celia Amorós. Para ella, el patriarcado es un sistema metaestable, es decir, susceptible de transformación constante por parte de los miembros que forman parte de él. La forma de actuar de esta estructura se va adaptando a los distintos contextos políticos, económicos y sociales sin perder su ejercicio de poder. Las formas de dominación del patriarcado actual son distintas a las de hace muchos años, pero siguen siendo igual de efectivas y quizás mucho más difíciles de rastrear y denunciar.

Para romper con esta dinámica que entra a formar parte de la vida privada y pública, se debería intervenir en la realidad de las personas y deslegitimar las lógicas patriarcales que dominan las sociedades, antes a través de la coerción y ahora del consentimiento. Es decir, se trata de introducir cambios a gran escala que modifiquen las diferencias socioeconómicas, culturales e ideológicas de la vida cotidiana y abogar por construir una identidad colectiva feminista que defienda los intereses de las mujeres y denuncie las injusticias provocadas por las estructuras actuales.

El patriarcado ha sido el caballo de batalla del feminismo desde su propio nacimiento. En el curso online "Historia del feminismo en Europa I" analizamos cómo lucharon contra él las preilustradas e ilustradas, desde la Antigüedad hasa el siglo XIX: https://perifericas.es/products/historia-del-feminismo-en-europa-i-las-raices-preilustradas-e-ilustradas

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