EL JUEGO Y LOS PATIOS COEDUCATIVOS, CLAVES PARA UNA EDUCACIÓN EN IGUALDAD

Por María Camacho Gavilán, graduada en Pedagogía y estudiante del Máster en Igualdad y políticas de Género de la Universidad de Valencia

La Coeducación va más allá de la realización de una simple tarea educativa: persigue un compromiso plenamente social y una búsqueda e implantación de un modelo transformacional, independientemente del sexo, identidad sexual o de género de las personas. La Coeducación implica aplicar la perspectiva de género en el ámbito educativo y de ocio, para obtener la plena igualdad de derechos entre mujeres y hombres desde la infancia. Esta mirada y búsqueda equitativa solo puede hacerse efectiva a través de una acción igualitaria y enriquecedora basada en la solidaridad, donde se contribuya a valorar las diferencias y a evitar no solo la discriminación en función del sexo y género, sino también de la edad, origen, clase social y diversidad funcional. Llevando a cabo esta visión educativa, se otorga a la infancia la habilidad de convivir y adquirir las habilidades necesarias para relacionarse en igualdad de condiciones, sin discriminación, desplegando al máximo los propios aspectos positivos como seres sociables, desarrollando sus fortalezas personales, su bienestar presente y por supuesto, el futuro, y potenciando así una convivencia sana en cualquier ámbito y espacio de interacción social. Las premisas en las que se basa este tipo de educación son las siguientes: En primer lugar, plantea que la desigualdad de género es un problema público. Partimos de la idea de que lo personal es político, es decir, los problemas individuales son también problemas colectivos. En segundo lugar, esta forma de educar surge desde consciencia de la posición de subordinación femenina respecto a la dominación masculina transmitida culturalmente. A través de la coeducación, se pretende n desmontar el androcentrismo y las dicotomías sociales, que afectan a nuestra generación y generaciones siguientes, transformando los valores hegemónicos para lograr la construcción de una sociedad recíproca. Otra de las principales preocupaciones y aspectos a abordar por la coeducación es que la presente desigualdad va en contra de los derechos humanos y la libertad de las personas. La coeducación tiene que llevarse a cabo en un contexto mixto, donde toda la comunidad participe, potenciando la inclusión de las mujeres y los hombres, necesaria para hacer posible la comunicación y el progreso mutuo.

¿Cómo podemos hacer realidad la coeducación?

La perspectiva de género en la infancia se puede asumir a través del juego y las dinámicas coeducativas. Con el juego, el alumnado se integra en el grupo, en el ámbito escolar, en las calles. La magia del juego no entiende de clases, de sexos o de género. Esta actividad lúdica es un mecanismo socializador esencial para nuestro desarrollo personal, potenciador de actitudes de cooperación, trabajo, justicia, tolerancia, respeto y justicia social. Otra de las herramientas que podemos adoptar son los patios coeducativos o espacios coeducativos. Estos proyectos buscan, más allá de una mejora física del patio como espacio de juego y encuentro, transformar las relaciones de género que se perpetúan en nuestra sociedad y que se reflejan desde la infancia. Pretenden crear un espacio intergénero, intergeneracional e intercultural que rompa todo tipo de estereotipos para equilibrar las diferentes necesidades y deseos de quienes lo habitan. Para ello, se aumentan los espacios de tranquilidad y diversifican las actividades de movimiento, promoviendo la autonomía, la autoestima, el respeto y la ayuda mutua. Además, estos espacios introducen la naturaleza en todos los elementos posibles, no solo en la vegetación, sino también en la forma de construir los juegos o el mobiliario con materiales provenientes de la reutilización, el reciclaje y la bioconstrucción, desde la perspectiva de la ecología y ecofeminismo. Sólo a través de la reformulación de una nueva realidad, de una nueva forma de entender nuestra sociedad y transmisión de valores coeducativos a las generaciones futuras, junto con el reconocimiento de los aspectos femeninos y masculinos por igual, llegaremos a formar parte de una sociedad que conviva de una manera pacífica. Contribuyamos pues a generar la igualdad de oportunidades a través de una educación libre de binarismo de género, repleta de sonrisas y equidad social.

 

Nuestro Itinerario educativo incluye varios cursos que abordan este tipo de cuestiones: https://perifericas.es/pages/itinerario-educativo

 

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