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MITOS Y VERDADES SOBRE LA EYACULACIÓN FEMENINA

Por Irene Gil Torres, profesora de PeriFéricas y creadora del canal Supervioletas, centrado en temas de ciencia y empoderamiento corporal desde una perspectiva de género. Puedes contactar con ella en supervioletasfeminismo@gmail.com

 

Poco o nada sabemos sobre el placer femenino. Es un tema que ha sufrido mucho oscurantismo, e incluso ocultación. Pero ha llegado el momento de cambiarlo y empoderarnos desde nuestro cuerpo y nuestra sexualidad. La sexualidad femenina no puede quedar relegada por más tiempo.

Uno de los retos que tenemos es saber más sobre nuestro placer, y aún parece que quedan dudas, así que vamos allá:

 

¿Qué es la eyaculación femenina?

¿Existe? Pues resulta que sí. La eyaculación femenina implica la expulsión de un líquido en el momento de excitación. Puede ser justo antes o durante el orgasmo femenino.

Pero hay que tener una cosa en cuenta: eyaculación femenina no es lo mismo que squirting. Lo que se ha hecho famoso por culpa de la pornografía es el squirting, pero no son términos idénticos, sino que se trata de fenómenos diferentes, producidos por mecanismos distintos: mientras que la eyaculación femenina es la liberación de un líquido blanquecino, espeso y escaso, el squirting acostumbra ser más abundante y consiste en la expulsión de orina desde la vejiga urinaria. Como se expulsa diluida, no tiene el color ni el olor de la orina normal.

 

¿Y qué debemos saber de la eyaculación femenina?

Es importante saber que nada tiene que ver con la lubricación o el flujo vaginal, dado que no sale por la vagina. La eyaculación femenina proviene de un órgano completamente olvidado: la próstata femenina. También se la conoce como glándulas de Skene. Para explicar esto, necesitamos ver un poquito de anatomía:

Imagina la uretra como un tubo o incluso como una tubería. La próstata femenina está a su alrededor como una maraña. Hay algunos conductos que desembocan a los lados de la desembocadura de la uretra, que llamamos glándulas parauretrales, pero también hay otros conductos que desembocan en la propia uretra y por tanto, salen por ella los líquidos expulsados por la próstata femenina. Esos otros conductos se llaman glándulas periuretrales. Pues ahí es donde se produce y se secreta la eyaculación femenina.

Es importante saber también que no se ha demostrado que haya más placer cuando hay eyaculación femenina. Los orgasmos pueden ser igual de buenos con ella o sin ella. Eso sí, suele ser síntoma de mucha excitación y de que la relación sexual (del tipo que sea) está teniendo una duración interesante, con mucha excitación mantenida.

Por tanto, es más fácil experimentarla en el caso en el que se estimule la zona, sobre todo si hay estimulación del clítoris, ya sea de forma directa en la parte que sobresale de la vulva, a través de la vagina o estimulando el punto G o la zona del punto.

Mitos de la eyaculación femenina

Vamos a desmontar un gran mito: hay quien afirma que la eyaculación se produce porque estás orinando. Bueno, ya hemos visto dónde se secreta la eyaculación femenina, y no tiene nada que ver con la vejiga. Los componentes de la eyaculación femenina son la fosfatasa ácida y el antígeno prostático. Nada de orina. De hecho, ocurre más bien lo contrario: que se dé una eyaculación retrógrada y la eyaculación que proviene de las glándulas parauretrales (las que desembocaban en la uretra) al estar la uretra contraída para no hacernos pis, vaya a la vejiga. Eso explica por qué después de algunas relaciones sexuales tenemos ganas de orinar.

En el squirting, en cambio, sí hay orina muy diluida, pero eso no significa que te hagas pis al hacerlo. Solo que parte proviene de la vejiga.

Yo te recomiendo, como en todo lo que tenga que ver con tu sexualidad, que experimentes, busques, pierdas el miedo y te conozcas sin juzgarte. Es muy importante para el autoconcepto y la autoestima aprender a disfrutar sin prejuicios ni miedo. Y, lo más importante, no te exijas nada: no hay ningún nivel que aprobar ni ningún estándar (que no sea tóxico) de cómo debe ser nuestro cuerpo, lo que nos gusta y lo que no o, en resumen, de cómo debe ser nuestra sexualidad.

 

Si quieres adentrarte más en este y otros apasionantes temas sobre la sexualidad femenina, puedes inscribirte hasta el 8 de enero en nuestro curso online El placer de ser mujer”, que imparte Irene, autora del artículo.

Comentarios

  • Ana María Patiño Martínez
    29 diciembre, 2018

    Felicitaciones! Carmen Valiña…es importante generar espacios para el conocimiento “periférico”!!!

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