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LOS ESTUDIOS DE GÉNERO, ¿UNA ASIGNATURA PENDIENTE EN LA UNIVERSIDAD ESPAÑOLA?

Por Elena Vizcaya, Graduada en Psicología, Máster en Intervención Psicológica en Contextos de Riesgo y Máster en Estudios de Género, Identidades y Ciudadanía. Ha trabajado para la universidad en proyectos de innovación y mejora docente con perspectiva de género

 

Los Estudios de Género y Feministas son ofertados actualmente en diferentes universidades del mundo. Constituyen un campo académico interdisciplinarque está indiscutiblemente ligado a la Segunda Ola del movimiento feminista de los años 60 y 70 del siglo pasado. En el caso de las universidades públicas españolas, comienzan a institucionalizarse a partir de los años 90, gracias al desarrollo previo de seminarios y asociaciones como la conocida Asociación de Mujeres Universitarias o el Seminario de Estudios Sociológicos de la Mujer, fundados en 1953 y en 1960, respectivamente. Comenzaron a desarrollarse de una manera voluntarista, gracias a las alianzas y los esfuerzos de las académicas. Los seminarios de los entonces llamados “Estudios de las Mujeres”, comenzaron a surgir en las universidades de Barcelona, la Autónoma de Madrid y la Complutense. De manera muy costosa, fueron consiguiendo el reconocimiento oficial de los Institutos Universitarios de Investigación, que los aprobaron de manera oficial pero no los dotaron de recursos económicos.

 

La transversalidad de género en la educación superior

Los Estudios de Género se constituían como el desarrollo de una investigación científica con una clara intencionalidad política y social. Algunas de las pioneras que propusieron las epistemologías feministas de las que nos nutrimos en la actualidad, fueron Sandra Harding, Donna Haraway, Helen Longino y Evelyn Fox Keller.

Los Estudios de Género han alcanzado en pocos años una relevancia tal, que se han logrado institucionalizar en muchas universidades, en los currículums y planes de estudios. Hace varios años, se ofertaba el Grado Universitario en Igualdad de Género, en la Universidad Rey Juan Carlos, pero se eliminó en 2014, supuestamente por falta de alumnado. Actualmente, las universidades ofertan estos estudios a través de los posgrados, másteres y programas de doctorado. Encontramos algunas asignaturas en los grados universitarios que, de manera anecdótica, incorporan las cuestiones de género, aunque estas asignaturas suelen ser de carácter optativo.

Es a partir del nacimiento de la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres, de 2007, que se empieza a hablar, quizás más que nunca, de la incorporación o transversalidad de la perspectiva de género en la Educación Superior. A partir de entonces, se crearon las unidades de igualdad en las universidades del Estado español.

 

Muchos retos todavía pendientes

Sin embargo, a pesar de poseer un marco normativo y estructuras que velan por el cumplimiento de la ley en materia de igualdad, no podemos afirmar que, hasta la fecha, las universidades sean un contexto educativo libre de sesgos, estereotipos de género y prácticas sexistas. A menudo, el profesorado no posee formación en estas cuestiones. Tampoco parece existir voluntad institucional para instaurar el enfoque de género en dicho ámbito. De hecho, el Ministerio de Educación, no reconoce los Estudios de Género y Feministas como área específica del conocimiento. Esto impide, entre otras cuestiones, la promoción de las expertas en la materia. Por esta razón, los diferentes Institutos y Centros especializados, se unieron en la Plataforma Universitaria de Estudios Feministas y de Género (EUFEM) en el año 2016 con la finalidad de “exigir el cumplimiento de la ley en materia de igualdad de género, trabajar para la creación de un área de conocimiento específica y trabajar por impedir el retroceso en los avances conseguidos hasta la fecha”.

Diversas investigadoras han alertado sobre los problemas de segregación horizontal y vertical en la Academia. Por ejemplo, el informe de Mujeres y Ciencias del CSIC (2018), observaba una infrarrepresentación de las mujeres en la categoría de “Profesorado de Investigación” (un 25% frente al 75% de los hombres). Por otro lado, también se ha constatado que diversas becas de investigación como las prestigiosas “Ramón y Cajal” se otorgaban en mayor medida a ellos (58%).

Las ofertas de empleo son bastante escasas para quienes busquen ejercer profesionalmente como expertas en género. Por lo general, las personas especializadas en Estudios de Género y Feministas procedemos de diferentes titulaciones universitarias que no han sabido responder a nuestras necesidades formativas respecto a las cuestiones de género y hemos decidido formarnos de manera específica para incorporar lo aprendido a nuestras disciplinas. La Universidad tiene aún muchos retos que solventar.

 

La semana que viene abriremos la matrícula para el curso online “Género y educación superior”. Suscríbete a nuestro boletín mensual dejándonos tu dirección de correo en www.perifericas.es y te informamos puntualmente de cuándo te puedes inscribir. 

Comentarios

  • Vilma ponce
    4 abril, 2019

    Muy interesante.
    Efectivamente no hay profesores preparados para esta curricula.

    Responder

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