Por Alba Tamara Gómez, licenciada en Economía, técnica de personas y generación de talento
Históricamente, los precios de las pólizas de seguros, tanto en el ámbito automovilístico como en el de la salud, mostraban diferencias significativas basadas en el sexo del asegurado, reflejando distintos perfiles de riesgo estadístico. Sin embargo, el 21 de diciembre de 2012, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), según sentencia del Caso Test-Achats, prohibió el uso del sexo como factor para calcular las primas de seguros tanto de coche como de salud.
Este dictamen estableció que el uso del sexo como un factor determinante para calcular las primas o prestaciones constituía una discriminación directa. En consecuencia, a partir de diciembre de 2012, las aseguradoras en la UE tienen que ofrecer un precio neutro por género.
Por tanto, la creencia de que las mujeres pagan menos por el seguro de coche es actualmente un falso mito. En este mismo sentido, otro de los mitos más habituales del machismo es presentar a las mujeres como peores conductoras pero...¿tiene algo de real esta afirmación?
La respuesta es que los datos estadísticos rebaten con contundencia esta afirmación. El Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (INSIA) de la Universidad Politécnica de Madrid inició en 2017 un análisis de la siniestralidad en España, labor que fue secundada en 2021 por el comparador Acierto.com. Ambos estudios - en el caso del realizado en 2021, a través de una muestra de los partes de accidente presentados por 1.143.975 conductores españoles (829.020 hombres y 314.955 mujeres) - revelaron diferencias significativas por sexos:
• En cuanto a la relación de Frecuencia vs. Coste: las mujeres dan un mayor número de partes a su seguro (son responsables del 53% de los partes) pero la importancia o coste de estos siniestros es, de media, menor que los generados por los hombres.
• Respecto a la Accidentalidad Grave: los hombres tienen el doble de accidentes de tráfico graves (y caros) que las mujeres y la tasa de mortalidad en conductores varones es dos veces superior.
• Por último, sobre los Factores Agravantes: la tasa de infracciones por circular bajo la influencia de alcohol o estupefacientes es cinco veces mayor en el caso de los hombres.
No obstante, a pesar de que los datos arrojan una notable diferencia en la siniestralidad vinculada al género, lo cierto es que esto no tiene ninguna repercusión en el precio del seguro, justamente por la evolución normativa antes mencionada, ya que antes de 2012 el reglamento permitía diferenciar por sexos el cálculo de las primas. Las mujeres pagaban hasta un 30% menos que los hombres, pues las estadísticas mostraban un perfil de riesgo de siniestralidad inferior. Sin embargo, a partir de 2012, debido a la Directiva de Género de la UE, las aseguradoras están obligadas a utilizar los mismos criterios para ambos sexos. Como resultado, las tarifas de las conductoras se incrementaron hasta igualar a las de los hombres, independientemente de la tasa de siniestralidad.
Seguros médicos
En el ámbito de la salud, la tendencia tradicional era la opuesta, siendo las primas más caras para las mujeres debido a factores estadísticos de riesgo, pudiendo llegar a pagar hasta un 42% más que los hombres. Esto se justificaba por el mayor uso de servicios médicos, especialmente los relacionados con la salud reproductiva (maternidad, embarazo) y una mayor esperanza de vida.
Sin embargo, como hemos visto para el caso de los seguros de coche, también aquí la ley actualmente exige que el precio base sea neutral. Por lo tanto, en España y el resto de la Unión Europea, una mujer no debería pagar legalmente un seguro de salud más caro que un hombre de su misma edad y perfil, si la única diferencia es su sexo. Ahora bien, la póliza sigue variando significativamente al incluirse de forma adicional las coberturas específicas de maternidad.
En este artículo nos preguntamos por la brecha de género en España, que afecta a muchos otros aspectos más allá de los aquí mencionados: https://perifericas.es/blogs/blog/la-brecha-de-genero-en-espana-avances-y-retos-persistentes